Evolución del territorio argentino
Evolución Territorial
Argentina
Del espacio prehispánico a la República Federal
Jonatan Montes Gobelet
Técnico en Comunicación y Turismo · Docente de Geografía
Colegio Alemán — Córdoba, Argentina
¿Cómo se formó el territorio argentino?
Una mirada histórica y geográfica
Los cambios en el espacio geográfico argentino fueron el resultado de múltiples factores políticos, sociales y territoriales que marcaron el rumbo de un Estado en permanente transformación. Argentina pasó por un proceso de construcción en todas sus dimensiones: administrativa, simbólica, identitaria y cartográfica.
Este material propone un recorrido cronológico por las principales etapas de ese proceso, desde los primeros pueblos originarios hasta la consolidación de la República Federal, incorporando el análisis de los nombres del país, sus símbolos y sus fronteras a lo largo del tiempo.
El territorio de un Estado no es un dato fijo: es el resultado de decisiones políticas, guerras, negociaciones, colonizaciones y resistencias. Entender cómo se formó el espacio argentino es entender también cómo se formó la sociedad que lo habita.
Cronología general de la evolución territorial
Los Pueblos Originarios
El espacio no organizado
Antes de la llegada de los españoles, el espacio geográfico que hoy ocupa Argentina no tenía divisiones territoriales transfronterizas, límites formales ni Estados modernos. Existía lo que podemos llamar un «espacio no organizado»: tribus nómadas que se dedicaban a la caza, la pesca y la recolección de alimentos, realizando grandes desplazamientos y ocupando territorios de gran extensión.
Los pueblos originarios no usaban un nombre único para el territorio que habitaban. Cada grupo étnico lo denominaba según su propia lengua y cultura, vinculando el nombre a la naturaleza que los rodeaba. Por ejemplo, los guaraníes llamaban a su territorio Abya Yala («tierra de la vida plena»), los mapuches lo llamaban Wallmapu («tierra del pueblo de la tierra») y los tehuelches se referían al suyo como Chonek («gente»).
Se calcula que entre 300.000 y 900.000 personas habitaban el actual territorio argentino antes de la conquista española.
El actual territorio fue poblado hace unos 12.000 años. Existe evidencia de asentamientos de hasta 16.000 años al noroeste y de 19.000 años al sur.
No había representación de símbolos ni unidad política. Sí existían disputas por el dominio de zonas entre algunos pueblos, como los comechingones y los sanavirones.
El Imperio Incaico en el territorio argentino
Durante los siglos XIV y XV, el Imperio Incaico conquistó parte de las actuales provincias de Jujuy, Salta, Catamarca, el extremo oeste de Tucumán, sectores de La Rioja, San Juan y Mendoza, incorporándolas a la región del Collasuyo, el sector sur del Tawantinsuyu («las cuatro regiones del mundo»).
Este «espacio organizado» bajo dominio incaico se caracterizaba por un sistema político-administrativo eficiente, con infraestructura de comunicaciones, agricultura bajo riego y control por pisos ecológicos. A diferencia de otros pueblos, los incas sí organizaban el territorio, aunque sin el concepto europeo de fronteras fijas.
Principales pueblos del actual territorio argentino
| Región | Pueblos principales | Modo de vida |
|---|---|---|
| Noroeste | Atacamas, Diaguitas, Omaguacas, Chichas, Tilcaras | Sedentarios, agricultura en terrazas |
| Centro-norte | Comechingones, Sanavirones, Tonocotés | Semisedentarios, agricultura y caza |
| Litoral | Guaraníes, Chanás, Timbúes | Sedentarios, agricultura y pesca |
| Pampa y Cuyo | Ranqueles, Querandíes, Huarpes, Pampas | Nómadas, caza y recolección |
| Patagonia | Mapuches, Tehuelches, Pehuenches | Nómadas, caza y recolección |
| Fuego y austral | Onas, Yamanas | Nómadas costeros y marítimos |
La Colonia Española
Del Virreinato del Perú a las primeras gobernaciones
Con la llegada de los españoles, el espacio geográfico comenzó a transformarse radicalmente. La Corona española organizó sus territorios americanos a través de un sistema administrativo complejo que fue evolucionando a lo largo de tres siglos.
El nombre «Argentina»: primeras referencias
El primer mapa en el que aparece la denominación Argentina fue en el año 1554. Por primera vez en una pieza cartográfica se utilizó la denominación de Terra Argentea, obra del cartógrafo portugués Lopo Homen. El nombre para el territorio, conocido por los conquistadores, era «Río de la Plata», motivado por los rumores sobre la existencia de metales preciosos en la zona.
El nombre se fue institucionalizando a partir de 1602, cuando se publicó en Lisboa el libro «Argentina y conquista del Río de la Plata», de Martín del Barco Centenera. Sin embargo, el nombre «Argentina» como designación oficial del Estado no se utilizaría hasta el siglo XIX.
Estructura administrativa colonial
La conquista española estableció diferentes unidades administrativas superpuestas en el tiempo:
Virreinato del Perú (1542–1776)
Lo que hoy es Argentina perteneció durante más de dos siglos al Virreinato del Perú. En el actual territorio argentino se establecieron tres grandes subdivisiones: Nueva Andalucía (luego dividida en Río de la Plata y Guayrá-Paraguay), el Corregimiento del Tucumán y el Corregimiento de Cuyo. Las dos primeras dependían del Virreinato del Perú; la última, de la Capitanía General de Chile.
La expansión española en el actual territorio argentino se realizó mediante expediciones desde el Río de la Plata y Paraguay, las organizadas desde Perú para ocupar las tierras del Tucumán y las expediciones de Chile hacia Cuyo. A partir de estas campañas surgieron los primeros núcleos urbanos que hoy son ciudades importantes.
Virreinato del Río de la Plata (1776–1814)
En 1776, se fragmentó el Virreinato del Perú y se creó el Virreinato del Río de la Plata, con capital en Buenos Aires. Su creación respondió a objetivos estratégicos: contrarrestar el avance portugués sobre la Banda Oriental, modernizar la administración y controlar la gran extensión territorial.
Buenos Aires consolidó así su supremacía como centro económico, político y administrativo sobre el resto del territorio rioplatense. Las intendencias que funcionaban en su interior eran: Buenos Aires, Córdoba del Tucumán, Salta de Tucumán, Potosí, Paraguay, Cochabamba, Chuquisaca, Charcas y La Paz.
Durante este período, tropas británicas intentaron ocupar Buenos Aires en dos oportunidades. Ambas fueron repelidas por milicias populares porteñas, refuerzos de Montevideo y pueblos cercanos. Este proceso fue clave porque demostró que la sociedad local podía organizarse militarmente sin la ayuda directa de España, sembrando las bases para la Revolución de Mayo.
El Cono Sur a mediados del siglo XIX
Un escenario político alternativo
El siguiente mapa ilustra una reconstrucción cartográfica del Cono Sur hacia mediados del siglo XIX, mostrando las entidades políticas que coexistían (o que intentaron coexistir) con la Confederación Argentina durante el turbulento proceso de organización nacional.
Mapa Político Alternativo del Cono Sur
Mediados del siglo XIX · Reconstrucción históricaEntidades políticas del mapa
Confederación Argentina (1835–1852 / 1852–1862): Agrupaba a las provincias federales bajo la hegemonía de Juan Manuel de Rosas. Tenía su capital en Paraná durante la segunda etapa, cuando Buenos Aires se separó.
Estado de Buenos Aires (1852–1861): Surgió como reacción a la creación de la Confederación Argentina, negándose a reconocerla. Existió de manera semiindependiente hasta la Batalla de Pavón (1861), cuando Buenos Aires impuso sus condiciones para la reunificación.
República de Tucumán (1820–1821): Estado semiindependiente conformado por Tucumán, Catamarca y Santiago del Estero. Surgió en el contexto de las guerras civiles entre unitarios y federales y duró menos de un año.
Reino de la Araucanía y la Patagonia (1860): Intento efímero de establecer un Estado en el territorio mapuche y tehuelche liderado por Antoine de Tounens, un abogado francés. Nunca fue reconocido internacionalmente ni por Argentina ni por Chile. Tounens fue arrestado por las autoridades chilenas en 1862.
La Independencia
De las Provincias Unidas a las guerras civiles
El 25 de Mayo de 1810 estalló la Revolución con foco en Buenos Aires. Provincias Unidas del Río de la Plata es el nombre que utilizó el Estado que suplantó al Virreinato. La integraron los territorios efectivos del virreinato, no así aquellos donde dominaba la presencia de los pueblos nativos.
La creación de la bandera: los colores de la identidad
Hasta 1776 ondeaba en este territorio la bandera del Imperio español, la Cruz de Borgoña o Cruz de San Andrés. Con la creación del Virreinato del Río de la Plata, el Rey Carlos III modificó el diseño de la bandera española para diferenciarla de la bandera del Imperio Británico.
La escarapela nacional —con los colores celeste y blanco— fue utilizada y autorizada por Manuel Belgrano en 1811 para las milicias que defendían el incipiente nuevo Estado. Hacia 1812, la escarapela ya había sido aceptada por el triunvirato, y Belgrano creó la bandera argentina el 27 de febrero de 1812, a las 18:30 horas, a orillas del río Paraná.
La elección de los colores celeste y blanco está cargada de simbolismo. Los próceres de la incipiente patria los tomaron de los colores nobiliarios de la Casa de Borbón en España, particularmente de la Orden de Carlos III, y también de la devoción a la Virgen Inmaculada. Además, querían mantener un vínculo con la bandera rojigualda y evitar levantar sospechas ante España.
El Congreso de Tucumán y la Declaración de Independencia
El Congreso de Tucumán fue una asamblea soberana que se desempeñó como tribunal, poder legislativo y constituyente. Sesionó desde el 24 de marzo de 1816 al 16 de enero de 1817 en San Miguel de Tucumán y luego en Buenos Aires hasta 1820. El 9 de julio de 1816 se declaró formalmente la Independencia de las Provincias Unidas de Sud América.
El 20 de julio de 1816, el Congreso de Tucumán formalizó la bandera nacional como «oficial», con el sol incorporado como bandera de guerra a partir del 25 de febrero de 1818. El decreto n.º 1650/2010 consagró el modelo oficial del Sol vigente hasta hoy.
En el Congreso de Tucumán se debatió seriamente la posibilidad de instaurar una monarquía constitucional con un descendiente inca. Belgrano, en misión diplomática en Europa, propuso a Juan Bautista Tupac Amaru como candidato. La iniciativa fracasó por la oposición de los diputados porteños, que veían en una capital andina la pérdida de la centralidad de Buenos Aires.
La Liga Federal y el inicio de las guerras civiles
Desde 1815, la profunda división entre unitarios (centralización en Buenos Aires) y federales (autonomía de las provincias) desembocó en guerras civiles. En 1820, cada provincia pasó a gobernarse por sí misma. La Liga Federal —liderada por José Gervasio Artigas, gobernador de la Provincia Oriental (actual Uruguay)— agrupó a Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe, la Provincia Oriental y Misiones.
Las banderas de los federales usaban el color rojo como signo distintivo, en contraste con el celeste y blanco de los unitarios. Esta diferencia cromática se convirtió en un símbolo de identidad política durante las guerras civiles argentinas.
Confederación y República
El largo camino hacia la organización nacional
Entre 1835 y 1852, las provincias argentinas utilizaron la denominación Confederación Argentina para sus relaciones internacionales. Eran en total catorce provincias. Los territorios que efectivamente controlaban eran en muchos casos sensiblemente menores que los actuales: formaban una alianza lábil de diferentes estados independientes en casi todos los aspectos.
El gobierno de Rosas
Juan Manuel de Rosas asumió el gobierno de la provincia de Buenos Aires el 8 de diciembre de 1829 y se convirtió en el hombre fuerte de la Confederación. Tenía una personalidad extremadamente dogmática y sentía un profundo odio por los unitarios. Cambió el color de la bandera oscureciéndola a un azul bien oscuro en reemplazo del celeste utilizado hasta entonces.
En 1833 las Islas Malvinas fueron usurpadas por el Reino Unido. Durante varios años tuvo lugar una nueva guerra civil, tras la cual el Partido Federal logró controlar todos los gobiernos provinciales.
La Confederación y el Estado de Buenos Aires (1852–1862)
Tras la caída de Rosas en la Batalla de Caseros (1852), se abrió una nueva etapa de tensiones. Urquiza triunfó y suscribió el Pacto de San José de Flores por el cual Buenos Aires se comprometió a incorporarse al Estado argentino bajo ciertas condiciones. Sin embargo, la guerra entre Buenos Aires y la Confederación Argentina continuó. El 17 de septiembre de 1861 volvieron a enfrentarse en la Batalla de Pavón, con un triunfo del gobernador Bartolomé Mitre.
De esta manera, se acordó el regreso de Buenos Aires a la Confederación pero bajo los términos que impusiera la provincia. El gobernador Mitre asumió de facto la presidencia y el 12 de octubre de 1862 asumió formalmente como primer presidente constitucional de la República Argentina unificada.
El nombre Argentina no se utilizó oficialmente al comienzo de la etapa independentista. Figuraba como Provincias Unidas del Río de la Plata para la Primera Junta (1810), Provincias Unidas en Sud América para el Congreso de 1816 y Confederación Argentina bajo Rosas. Fue el 8 de octubre de 1860 cuando el presidente Derqui decretó que se usara definitivamente la denominación República Argentina en todos los actos administrativos. Mitre lo consolidó al asumir la presidencia en 1862.
Los Territorios Nacionales (1862–1985)
Fueron entidades políticas centralizadas y subnacionales creadas para expandir el dominio estatal después de las constituciones de 1853 y 1860. La población de estos territorios carecía de derechos políticos plenos. Entre 1951 y 1955 se provincializaron nueve territorios. En 1990 se provincializó Tierra del Fuego, Antártida Argentina e Islas del Atlántico Sur, completando el mapa político actual del país.
Las Provincias Argentinas
Resultado del proceso histórico-territorial
El siguiente mapa muestra una propuesta de «provincias reunificadas» de la República Argentina, incorporando territorios que en distintos momentos históricos estuvieron vinculados al espacio argentino. Permite reflexionar sobre cómo el territorio actual es el resultado de decisiones políticas, guerras, negociaciones y resignaciones territoriales.
Provincias Reunificadas de la República Argentina
Mapa político · Proyección MercatorTerritorios perdidos o resignados históricamente
| Territorio | Situación actual | Causa de la separación |
|---|---|---|
| Banda Oriental (Uruguay) | República Oriental del Uruguay | Presiones del Reino Unido y del Imperio de Brasil (1828) |
| Alto Perú (Bolivia) | Estado Plurinacional de Bolivia | Independencia propia (1825); nunca incorporado efectivamente |
| Tarija y Chichas | Bolivia | Argentina renunció al reclamo a cambio de la Puna de Atacama |
| Islas Malvinas | Ocupación británica desde 1833 | Usurpación por el Reino Unido. Soberanía argentina reconocida por ONU |
| Misiones Orientales | Brasil | Laudo arbitral favorable a Brasil (1895) |
| Gobernación de Los Andes | Disuelto en 1943 | Escasa población; territorio repartido entre Salta, Catamarca y Jujuy |
La evolución del espacio geográfico argentino
Cuadro comparativo por período
| Período | Nombre del Estado | Organización política | Modelo económico |
|---|---|---|---|
| 1400–1516 | Pueblos originarios | Ciudades-Estado / Imperios | Expansión / subsistencia |
| 1542–1776 | Virreinato del Perú | Monarquía absoluta | Colonial extractivo-minero |
| 1776–1814 | Virreinato del Río de la Plata | Reinos españoles | Agropecuario y minero |
| 1810–1831 | Provincias Unidas / Provincias Unidas en Sud América | Liberal | Ganadería |
| 1835–1852 | Confederación Argentina | Federal / Autoritario | Agroexportador incipiente |
| 1852–1862 | Confederación / Estado de Buenos Aires | División interna | Liberalismo económico |
| 1862–1916 | República Argentina | Democrático-liberal oligárquico | Agroexportador |
| 1916–1930 | República Federal Argentina | Democrático-liberal | Agroexportador / inmigratorio |
| 1943–1955 | República Federal Argentina | Democracia plena | Sustitución de importaciones |
| 1983–actualidad | República Democrática | Democracia | Globalización / aperturismo |
✏️ Actividades de comprensión y análisis
- Línea de tiempo: Con la información del material, construí una línea de tiempo detallada desde la etapa prehispánica hasta la República Argentina unificada (1862). Incluí los nombres de los Estados, las fechas clave y los símbolos utilizados en cada período.
- Análisis de mapas: Observá los dos mapas del material. ¿Qué territorios aparecen en el Mapa 1 (siglo XIX) que hoy no forman parte de Argentina? ¿Qué entidades políticas coexistían con la Confederación Argentina? ¿Qué reflexión te genera el Mapa 2 sobre los territorios «reunificados»?
- Comparación política: ¿Cuáles fueron las principales diferencias entre unitarios y federales? ¿Cómo influyeron esas diferencias en la organización del territorio? Usá ejemplos concretos del material.
- Los nombres del país: Argentina tuvo muchos nombres a lo largo de su historia. Listá al menos cinco denominaciones oficiales diferentes y explicá en qué contexto se usó cada una. ¿Por qué crees que cambiaron?
- Reflexión crítica: ¿Qué significa que el territorio de un Estado no es un dato fijo, sino el resultado de decisiones políticas? Desarrollá tu respuesta con al menos dos ejemplos del material.
- Para investigar: ¿Cuál es la situación actual de las Islas Malvinas? ¿Qué organismos internacionales reconocen la soberanía argentina? Buscá información actualizada y compartila en clase.
Instituto Domingo Savio — Córdoba, Argentina · Febrero 2024
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